Después de leer las historias de esta sección, la pregunta práctica llega sola: "ok, ¿y esto anda en MI auto?". Nota corta y al grano — esto es todo lo que hace falta:
1. Un auto con puerto OBD-II (casi seguro, el tuyo)
El OBD-II es el puerto de diagnóstico que traen prácticamente todos los autos desde ~2010 en Argentina — y muchos desde antes. Es donde el mecánico enchufa el escáner: un conector que suele estar abajo del volante. Por ahí tu presencia escucha la salud del auto. No importa la marca: si tu auto es de este siglo, es casi seguro que sirve. Nafta, diésel, lo que sea.
2. Un encendedor de 12V
El clásico enchufe redondo que tienen todos los autos. De ahí se alimenta el dispositivo: prende cuando arranca el motor, se apaga cuando apagás. Sin baterías que cargar, sin botones de encendido, sin acordarte de nada. Subiste, está.
3. Tu celular, para la app
La app acompaña: chateás con tu presencia cuando no estás en el auto, ves la salud del vehículo, la ubicación. iPhone o Android. En el auto no la necesitás — ahí todo es por voz.
4. El kit — viene todo incluido
- El dispositivo con su sonrisa LED — la cara de tu presencia — con carcasa y cables listos.
- El adaptador OBD-II, que se enchufa una vez y queda.
- La app para tu teléfono.
- Y lo más importante: una presencia por estrenar, esperando que le pongas nombre.
No hay obra, no hay taller, no hay técnico. Se instala en minutos y no se configura: se aprende — tu presencia empieza a conocerte desde el primer viaje, y no para nunca más.
¿Dudas sobre tu auto en particular? Escribinos desde la web y lo vemos juntos. Y si ya sabés que la querés: los primeros 25 lugares son con seña reservable y precio fundador bloqueado.
Si tu auto arranca, alcanza.
OBD-II + 12V + tu celular. Todo lo demás viene en el kit. Reservá tu lugar.